Dios no nos necesita, pero nos anhela...
¿Qué si nuestra relación con Dios abriera una puerta de misericordia para nuestros hijos y nietos?
¿Qué si pudiéramos estar más cerca de Dios que otros discípulos?
¿Qué si tuviéramos la oportunidad de hablar con Dios cara a cara?
¿Qué si pudiéramos oír la voz de Dios aún en medio de una muchedumbre de gente?
¿Qué si decidiéramos que, cueste lo que cueste, nos convertiríamos en un amigo de Dios?
Este mensaje ha sido bendición a iglesias alrededor de los Estados Unidos. Ahora esta prédica, grabada en California, está disponible para los Estados Unidos y Canadá en DVD o Audio CD y mundialmente en formato mp3.
Haga un click en el botón de abajo para escoger el formato que desea:
...
